martes 16 de junio de 2009

El derecho a la vida y los cuarenta ladrones.




El derecho a la vida y los cuarenta ladrones.

Robar los bienes más preciados de la sociedad, y esconderlos en una secreta cueva que solo conocían los ladrones, es la base principal del cuento de aventuras de “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, que pertenecientes a la ficción de los relatos de “Las Mil y una noches”, se ha convertido en el más popular y conocido de todos ellos, e incluso, ha sido cinematográficamente ampliamente versionado.

En estos últimos meses hemos asistido a una campaña gubernamental cuyo principal argumento no es otro que conseguir robar el derecho a nacer a los seres humanos; Para poder llevarlo a cabo este gobierno se obstina en afirmar que existe una gran demanda social que le exige esta reforma legal, y como principal valedor cuenta con el dictamen libre de una comisión de expertos solicitada por el propio gobierno; Finalmente todo ello lo engloba dentro de los llamados derechos y libertades sociales, en especial, el de las madres a decidir sobre su propio cuerpo.

Frente a esta contumaz campaña pro-abortista, la Conferencia Episcopal Española ha realizado en estas ultimas fechas, una visual campaña en la que se refleja la paranoia socialista que consiste en defender al lince, entre otros, y condenar a muerte al ser humano, y que ha sido ampliamente aplaudida por la sociedad civil.

Al mismo tiempo de modo totalmente independiente, un nutrido grupo de científicos y personalidades de la cultura, han realizado un manifiesto en el que dejan al fresco las vergüenzas gubernamentales a la hora de realizar una comisión de expertos que además de totalmente inexperta, y cuyas decisiones estaban ya previstas antes incluso de su comienzo, se ha constatado que no habia recogido la opinión de la mayoría de las autoridades científicas de nuestro país.

Finalmente la multitudinarias manifestaciones realizadas en las principales ciudades de toda España a favor del derecho a la vida, y promovidas por plataformas sociales como Hazte oír, y Derecho a vivir, entre otras, han demostrado que esa sociedad a la que parecía defender el gobierno, no era tal, y si existe alguna demanda social es ínfima, y no representa en absoluto las reales demandas de nuestra sociedad.

Estas tres respuestas sociales, ante la intransigente actitud del gobierno socialista, ponen de relieve que éste no tenía otra intención que seguir los pasos de los cuarenta ladrones del cuento de Alí Babá, que no era otra que robar los bienes más preciados de la sociedad de aquella época, utilizando el miedo y la dejadez social, y esconderlos en una cueva inexpugnable para el resto de la sociedad.

Pero lo más curioso es que en la realidad actual, al igual que en el cuento, no uno, sino tres Alí Babas han descubierto no solo el robo, que consistía en quitar el derecho a la vida que tiene todo ser humano, sino también la cueva que es el supuesto derecho de la madre sobre su cuerpo, y además también los medios para darle visos científicos: Una más que controlada comisión de expertos pro-aborto.

Y todo ello ya es público, y por tanto es notorio el desfalco social que intentaba lleva a cabo el gobierno socialista.

Ahora que ha quedado al descubierto el ladrón, el robo y el medio para llevarlo a cabo, solo le queda a este gobierno la posibilidad de plantarse donde estaba, y negociar, pues en caso contrario las calles de España se convertirán en intransitables para un gobierno al que se le ha pillado no solo in fraganti robando el principal de los derechos humanos, es decir el derecho a la vida, sino que para colmo de cara dura, nos lo robaban diciendo que éramos nosotros, los españoles, los que les habíamos pedido que nos lo roben.


Abrete sesamo.


Andrés Marín de Pedro.

1 comentarios:

Asterix dijo...

Me gusta mucho tu blog y sobre todo tus artículos, porque en ellos veo la diferencia entre mis pensamientos y los tuyos. Sin embargo no deja de parecerme algo "excesivo" que compares el cuerpo de la mujer con la cueva de los 40 ladrones. Tampoco entiendo mucho tu sentir al igual que el de otros muchos que legislan sobre la individualidad del ser humano. Si mi cuerpo es mio ¿porque alguien tiene que legislar sobre el? Porqué una legislación tiene que obligar a una niña a ser madre -algo que marcará su vida- cuando se puede evitar. Si una niña está embarazada es obvio que seguirá las directrices de su familia o educación. Yo si tuviera una hija en tal situación no la aconsejaría ser madre, porque aunque ciertamente valorara que una vida crece en su interior, mi prioridad es la vida de mi hija; pero tambien entiendo la otra postura. Digo yo, sino crees en banderas, no las hices pero tampoco las quemes.
Creí entender en el título de tu blog pluralidad de creencias, no tanta radicalidad.
http://sufrilacrisis.blogspot.com